PLUMA DE SALVA ®
UNA HISTORIA DE FASCISMO…
Ramiro Arredondo-Hernández
E-mail plumadesalva@yahoo.com
Puerto Vallarta Jalisco
Kitty Werthmann, fue testigo de la historia cuando puede dar fe de que Adolfo Hitler no tomara a Austria por la fuerza de las armas, decir que utilizó tanques sería distorsionar las cosas. Según esta escritora, los austríacos eligieron a Hitler por una aplastante mayoría del 98% de votos, circunstancia que nunca han mencionado las publicaciones americanas. La prensa yanqui hizo creer que Hitler entró con sus tanques arrollando a Austria, lo cual nunca ocurrió así. Verán, en 1938 Austria sufría una profunda depresión económica donde casi la tercera parte de la fuerza laboral quedó desempleada, había una inflación del 25% y la banca se había vuelto usurera…
A diario gente de campo y comerciantes se declaraban en bancarrota. Los jóvenes deambulaban de casa en casa rogando por comida y no era porque no quisieran trabajar, sino porque simplemente no había empleos. La mamá de Kitty, una buena cristiana, se dedicó a ayudar a los necesitados por lo que cada día, en su casa se cocinaba una gran olla de sopa y se horneaba pan para alimentar esa gente pobre y hambrienta que se nos acercaba, alrededor de treinta personas. En ese tiempo los partidos, Comunista y el Nacional Socialista, peleaban mutuamente provocando que manzanas en ciudades como Viena, Linz y Graz, resultaran destruidas por los altercados…
La gente se desesperó y pidió que el gobierno les permitiera decidir qué clase de política querían. Fue entonces que miraron hacia el vecino del norte, Alemania, donde Hitler mantenía el poder desde 1933. Les habían dicho que allá no había desempleo ni crímenes y que se gozaba de un alto nivel de vida. Sin embargo nunca les mencionaron de ninguna persecución contra judíos ni otros grupos. Simplemente se encaminaron a creer que allá todo mundo era feliz y que ellos querían este mismo estilo de vida para los austríacos. Les prometieron que si votaban por Hitler significaría el final del desempleo y de las familias necesitadas…
Por su parte Hitler les dijo que fomentaría los negocios y que la gente de campo podría recuperar sus tierras, por eso 98% del electorado votó porque se anexara Austria a Alemania para tener a Hitler como su único mandatario. Los austríacos rebozaron de gozo y durante tres días celebraron bailando en las calles haciendo alegres desfiles nocturnos iluminados con velas de esperanza. El nuevo gobierno inauguró grandes cocinas ambulatorias donde todo mundo pudo comer. Tras las elecciones se seleccionaron sólo funcionarios alemanes y como por milagro tuvieron ley y orden. Tres o cuatro semanas más tarde todos contaban con empleos cuando el gobierno creara un servicio público del trabajo…
Hitler decidió que habría igualdad de derechos para las mujeres cuando antes, fuera costumbre que la austríaca casada no podía trabajar fuera de casa. Por tanto un marido que no podía sostener su familia era menospreciado. Muchas damas encarriladas como educadoras estaban encantadas cuando ahora podían recuperar esos trabajos que tuvieran que abandonar luego de casarse. Pero Hitler no tardaría en poner sus miras en las escuelas y en eliminar la instrucción religiosa para la infancia luego que la educación fuera nacionalizada, cuando los austríacos eran predominantemente católicos y se impartía religión en las aulas…
El día en que Hitler resultó electo, un 13 de marzo de 1938, al entrar Kitty a su salón de clases encontró que el crucifijo ya había sido reemplazado por un retrato de Hitler, al lado de una bandera con una suástica. Su maestra, una mujer muy devota, anunció con severidad que no habría oraciones ni se trataría ya más de religión. Todos tendrían que cantar el himno “Deutschland, Deutschland, Uber Alles,” antes de la educación física. El domingo se convirtió en el Día de la Juventud Nacional y había que celebrarse de manera obligatoria, aunque los padres de familia no estuvieran contentos con este súbito viraje de costumbres…
Les habían advertido que si no enviaban a sus jóvenes recibirían un oficio precautorio la primera ocasión porque la segunda, serían multados con el equivalente de 300dólares y la tercera, irían a la cárcel. Ese domingo las primeras dos horas estaban dedicadas al adoctrinamiento político y el resto del día, al deporte. Conforme el tiempo pasó, los austríacos estaban encantados con tanta diversión y cuando el equipamiento deportivo era gratuito. Los jóvenes regresaban a casa contentos contándoles a sus padres el día maravilloso que gozaran. Pero la mamá de Kitty estaba muy descontenta por lo que terminó sacando a su hija de la escuela para ponerla en un convento…
Kitty le dijo que no podía hacerlo, a lo que le contestó que algún día ya que creciera, le estaría agradecida. Ya en el convento la vida de Kitty dejó de ser divertida al no contar con deportes ni adoctrinamiento político. Por eso al principio detestó su nueva circunstancia pero al paso de los días terminó tolerándola cuando allá a la larga, en días feriados, podía irse a casa. Entonces visitaba viejos amigos a los que preguntaba qué hacían y cómo les iba. Las respuestas alarmaron a Kitty cuando al vivir sin religión las madres solteras eran glorificadas por los nazis. Extrañó a Kitty el que la moral social cambiara tan súbitamente…
Para 1939 la Segunda Guerra comenzaba y se establecía un banco de comida al tiempo en que ésta era racionada y sólo podía conseguirse mediante cupones. Simultáneamente, se autorizaba una nueva ley laboral implicando que, quien no trabajara no tendría su tarjeta de raciones y si un austríaco no contaba con este documento, estaba condenado a morir de hambre. Las mujeres en casa asistiendo a sus familias, al carecer de aptitudes tenían que aceptar trabajos propios para un hombre. Pronto se instituyó el reclutamiento levando a jóvenes hombres y mujeres, para regalar al gobierno un año de trabajo en congregaciones laborales…
Durante el día las muchachas trabajaban en granjas para regresar de noche a las barracas a recibir instrucción militar al igual que los muchachos. Fueron entrenados como artilleras antiaéreas y participaban en transmisiones. Por tanto al finalizar ese año de trabajo no eran dadas de alta sino que fueron enviadas al frente. Por eso hoy cuando Kitty regresa a Austria a visitar familia y amigos, muchas de esas mujeres manifiestan daños emocionales porque no estuvieron preparadas para enfrentarse a los horrores de la guerra. Baste citar que tres meses antes de cumplir los 18, Kitty resultó gravemente herida durante un ataque aéreo cuando por poco terminan amputándole una pierna…
Por su parte cuando las madres tuvieron que incorporarse a la fuerza de trabajo, Hitler estableció una red de guarderías donde podían llevar a los niños y dejarlos ahí las 24horas los 7días de la semana, al cuidado del gobierno. Así el estado nazi cuidó a toda una generación de infantes bajo el ojo entrenado de psicólogos. Ya para entonces ningún austríaco ni austríaca hablaban de equidad de género cuando sabían que los habían sometido al por parejo. Porque antes de Hitler Austria contaba con buena atención médica y muchos doctores americanos iban a estudiar a la Universidad de Viena. Con Hitler la salud terminaría socializándose, haciéndose gratuita para todos…
Y como los médicos eran asalariados por el gobierno ahora el problema fue que, siendo gratuita la atención médica, la gente iba al doctor por cualquier cosa. Así cuando un médico llegaba al consultorio alrededor de las 8AM, ya había 40 esperándole y los hospitales estaban atestados. Si alguien necesitaba cirugía tendría que esperar de uno a dos años para alcanzar su turno. Dejó de haber recursos para la investigación cuando todo el presupuesto iba a parar a la medicina socializada. Por eso la investigación paró en las escuelas de medicina, cuando los mejores médicos de Austria emigraron hacia otros países…
A estas alturas los austríacos pagaban el 80% de sus salarios en impuestos. Los recién casados recibían de inmediato un préstamo del gobierno equivalente a mil dólares para que se establecieran. Los austríacos contaban con generosos programas para grandes familias aparte de esas guarderías y escuelas gratuitas. Las secundarias fueron oficializadas en internados subsidiados por el gobierno, al tiempo que todos podían conseguir mientras trabajaran o estudiaran, cupones para comida, ropa y alojamiento, gratuitos. Se había creado una agencia especial para monitorear los negocios. El cuñado de Kitty tenía un restorán con mesas cuadrada que los funcionarios gubernamentales obligaran a cambiar por redondas, alegando que los comensales podían lastimarse con las esquinas…
Luego le señalaron que debía tener más sanitaros a pesar de que se trataba de un negocio de bocadillos. Al no poder cumplir con tantas obligaciones, tuvo que cerrar. Así por esta sobre regulación acabaron muchos pequeños negocios cuando el gobierno se metía en todo, desde dónde comprar y hasta qué adquirir, de tal manera que la libre empresa terminó abolida. También había una agencia dedicada al fomento agropecuario, y sus agentes iban a las granjas a contar el ganado y para indicarle al campesinado qué producir y cómo producirlo. Para 1944 Kitty ya era una educadora en una villita cercana a los Alpes…
Los aldeanos vivían rodeados de montañas cuyos pasos se cerraban por la nieve invernal, aislándolos. Por consecuencia la gente se casaba entre parientes dando por resultado el nacimiento de retrasados mentales. Cuando Kitty llegó le dijeron que había 15 retardados adultos mismos que eran muy útiles y hacían buen trabajo manual. Ella conoció muy bien a uno en particular, un tal Vincent, que trabajaba como mozo en la escuela. Un mal día, Kitty miró por la ventana cómo Vincent y otros eran trepados en un camión. Preguntó a dónde los llevaban y le dijeron que a una institución del Departamento Estatal de Salud donde les enseñarían un oficio aparte de leer y escribir…
Sus familiares fueron obligados a firmar unos documentos donde se comprometían a no visitarlos por seis meses, alegando que las visitas interferían con el programa provocando que los retrasados echaran de menos sus casas. Pero conforme los meses pasaron, llegaron noticias indicando que los retardados habían fallecido por una muerte natural y piadosa. Los aldeanos no se dieron por engañados cuando ya sospechaban lo que estaba ocurriendo, cuando aquellos pobres contaran con buena salud y todos habían muerto antes de los seis meses: a esto le llamarían en lo subsecuente, eutanasia…
Vino entonces el registro de armas alegando que mucha gente resultaba herida por pistolas. Hitler dio que la manera para atrapar criminales era mediante la identificación y serie de las armas. Así muchos ciudadanos respetuosos de la ley se dirigieron a las estaciones de policía para registrar sus armas, y no mucho después la misma policía les indicó que lo mejor era que depusieran esos armamentos cuando sabía en manos de quiénes estaban. También se terminó la libertad de expresión y nadie pudo ya decir nada en contra del gobierno siendo muchos los arrestados. Ahora aprehendían no sólo a judíos sino también a gitanos, curas y a masones, que se expresaban contra el régimen…
Así le tomaría al totalitarismo alrededor de 5 años entre 1938 a 1943 para consolidar una dictadura en Austria. De haberse dado esto de la noche a la mañana, los paisanos hubieran peleado hasta morir, pero la dictadura entro de manera gradual infectándolo todo. Ahora las armas de los austríacos no pasaban de ser sino mangos de escoba, cuando poco a poco se habían erosionado todas las libertades. Sería luego de la Segunda Guerra en que las tropas rusas ocuparan Austria y las mujeres resultaran violadas, desde adolescentes hasta ancianas. Y si Uds. revisan la historia, ahí no se menciona esta circunstancia…
Cuando los soviéticos abandonaron Austria allá en 1955, se llevaron lo que pudieron desmantelando fábricas en este proceso. Le metieron serrucho a huertos frutales y lo que no pudieron destruir, lo quemaron. Los austríacos llamaron a esto “La Tierra Quemada”, una época en que casi toda la población hizo barricadas de sus casas, las mujeres se ocultaron durante seis semanas en los sótanos, mientras las tropas rusas se movilizaban. Hoy existe un monumento en Viena dedicado a esas mujeres masacradas por los rusos. Kitty, testigo de este acontecimiento, dice “…en verdad, quienes navegamos frente a la Estatua de la Libertad, llegamos a una nación de libertades y oportunidades…”
“América en verdad es el país más grandioso del mundo… No dejen que las libertades se resbalen… porque después de América no existe ningún otro lugar a donde ir…” Por eso Kitty Werthmann vive fuera de Austria, en una nación donde según Benjamín Franklin, “aquellos que entregan sus libertades esenciales a cambio de un poco de seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad”. Una nación donde Jefferson dijera que, “la democracia cesará de existir cuando a alguien se le ocurra incautar las ganancias de los que trabajan, para entregárselas a aquellos que no lo hacen. Cesará de existir, cuando la gente le tema a sus gobiernos porque, cuando los gobiernos le temen a sus pueblos, reina la libertad…”